En FAITH somos un joven sacerdote que debe exorcizar a una niña poseida. El acto I comienza con John Thomas Ward, el cura protagonista, llegando a la casa de la familia víctima de la posesión diciendo “Debo terminar lo que empecé”. A lo largo de los tres actos vamos a ir viendo cómo el demonio intenta apoderarse de la psiquis del protagonista.
Artistica y mecanicamente, la obra tiene una clara inspiración en videojuegos de los 90 en sistemas operativos como DOS. La banda sonora está bien orquestada, destacando el soundtrack de piezas clásicas y piezas propias en estilo MIDI. Los efectos de sonido también están bien construidos. El juego cuenta con voces dobladas al castellano; las mismas son ejecutadas con un estilo pseudo-8bits que recuerda a voces robóticas, añadiendo más incomodidad a la estética del juego.
Cada acto tiene finales distintos y notas coleccionables que añaden lore al juego, haciendoló rejugable. Yo diría, casi imprescindiblemente rejugable, debido a la cantidad de lore que se pierde de vista con una sola run.
Como católico, y al haber pocos exponentes que conozca que traten sobre mi fe, me interesa mucho la lucha interna que tiene Ward para evitar caer en el miedo y en el pecado. Sin entrar en spoilers, el protagonista no la tiene facil y poco de lo que vemos es real. El demonio, tal como la vida real, se comunica y toma protagonista a través de distintas personas o circunstancias. Obvio que al ser un videojuego de terror, también toma forma de mounstros que son personas desfiguradas y deformadas.
El arma principal y casi exclusiva del protagonista es una cruz con la que irá desbloqueando notas, eliminando posesos y abriendosé camino para llegar a su objetivo.
Un buen juego muy recomendado.