Viendo episodios de Los Simpsons surgió una casualidad -una sincronicidad- al ver dos episodios seguidos de distintas temporadas elegidas al tun tun. De la temporada 7 vi “Lisa la Iconoclasta”, el episodio 16 de la misma; después volví a la temporada 1 y vi “El heroe sin cabeza”, el episodio 8.

En el primer episodio “Lisa la Iconoclasta” el pueblo está por dar comienzo a los festejos del Dia de Springfield. Como todos los episodios de Los Simpsons, el guión se divide en dos personajes: Homero está muy entusiasmado con el desfile que hará el pueblo y quiere ser el pregonero, papel que se disputa con Flanders; Lisa, en cambio, estudiando en un Anticuario-Museo sobre Springfield descubre que Springfield es un chanta y que era un asesino. El episodio termina con Lisa interrumpiendo el desfile, todo el prueblo mirandola, pero decidiendo conservar el secreto en pos de la unión comunitaria (una pendeja pelotuda y progre).

Después, manteniendo apretada la K en Yazi para buscar en el directorio de episodios de Los Simpsons, al estilo de taparse los ojos y elegir con el dedo un manojo de naipes, di Enter y se reprodujo el episodio “El heroe sin cabeza”. Fue grande mi asombro al ver la casualidad -ya conocía este último episodio-. En él, Bart quiere impresionar a un grupo de pubertos salames que se hacen los malos y termina decidiendo que cortar la cabeza de el equivalente de Jerónimo Luis de Cabrera (para los cordobeces) es una decisión cool. Bart inmediatamente se da cuenta que se la mandó y todo el pueblo se entristece porque le cortaron la cabeza a la estatua. Sin más rodeos, el episodio termina con Homero y Bart corriendo escapando de la muchedumbre decidida a matarlos.

Lo primero que se me vino a la mente después de ver ambos episodios es que las sociedades suelen estar construidas encima de relatos falsos. Por esos relatos falsos gente inocente mata y muere. En el caso del último episodio, están dispuestos a matar a un nene y a su padre por un acto de vandalismo. Cuando el mismo Springfield confiensa en la carta encontrada por Lisa en “Lisa la Iconoclasta” que los colonos son inutiles y crédulos.

Otra analogía entre ambos episodios es que el único refugio de ambos protagonistas -Lisa y Bart- son su padre. El único que pone el pecho junto a ellos (a excepción del historiador creepy que ayuda a Lisa al último después de ser descubierto) es su padre. Podría leerse como la familia como refugio ante una sociedad estupidizada. Invito a reflexionar sobre la importancia de los vínculos familiares debido a que son la forma de sociabilización primaria.

A falta de una familia sólida, la gente suele refugiarse en batallas, relatos, historias, impuestas por gente poderosa hacia las masas. Gracias Homero.